Hemos realizado
importantes avances hacia el logro de los ocho objetivos, pero no estamos bien encaminados para
cumplir con nuestros compromisos. Este
informe cuantifica los logros que se han registrado y proporciona una medida de las
tareas pendientes.
Estas tareas se han vuelto más desafiantes debido a que el entorno favorable de desarrollo que ha prevalecido desde comienzos de la década, el cual ha contribuido a alcanzar logros a la fecha, ahora se encuentra amenazado. Enfrentamos una desaceleración económica mundial y una crisis en la seguridad alimentaria, ambas de magnitud y duración inciertas. El calentamiento global se ha vuelto ahora más evidente. Estos acontecimientos afectarán directamente nuestros esfuerzos por reducir la pobreza: la desaceleración económica
disminuirá los
ingresos de la población pobre; la crisis alimentaria aumentará la cantidad de
personas que padecen de hambre en el mundo y llevará a millones de personas más
a la pobreza; el cambio climático tendrá un efecto desproporcionado en la
población pobre. No se puede permitir que la necesidad de atender estas
preocupaciones apremiantes nos aparte de nuestros esfuerzos a largo plazo por
alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio. Por el contrario, nuestra
estrategia debe ser mantenernos concentrados en los objetivos, a medida que afrontamos
estos nuevos desafíos.
Algunos
acontecimientos adversos recientes reflejan fallas en prestar suficiente
atención a estos temas en el pasado. La amenaza inminente de un aumento del
hambre hubiese sido menor si las últimas décadas no hubiesen estado marcadas
por la falta de inversiones en la agricultura y el desarrollo rural de los
países en desarrollo. El cambio climático sería una amenaza menos inmediata si
hubiésemos estado a la altura de los compromisos de desarrollo sostenible
enunciados una y otra vez en el transcurso de los años. Y la actual conmoción
financiera internacional revela debilidades sistémicas que conocemos desde hace
algún tiempo, pero que no han recibido el tratamiento adecuado.
El problemático clima
actual representa un riesgo para los avances en la reducción de la pobreza.
También podría haber retrocesos en otros objetivos de desarrollo del Milenio.
Sin embargo, algunos avances no pueden revertirse. El niño o niña que recibió educación
primaria se beneficiará para siempre de una educación que de otro modo no
hubiese recibido.
Muchas personas están
con vida hoy gracias a la vacuna contra el sarampión y a la terapia
antirretroviral para el SIDA. Se ha impedido que ingresen a la atmósfera
millones de toneladas de sustancias que agotan la capa de ozono. Se ha
eliminado deuda externa, liberando de esta manera recursos para el desarrollo.
Estos y otros ejemplos proveen amplia evidencia de lo que es posible lograr y
de lo que se ha logrado con estrategias sensatas, respaldadas
con voluntad política
y apoyo financiero y técnico.
Cuando miramos hacia el año 2015 y más adelante, no hay duda de que podemos alcanzar el objetivo general: podemos poner fin a la pobreza. En casi todas las instancias, la experiencia ha demostrado la validez que tienen los acuerdos anteriores sobre el camino a seguir; en otras palabras, sabemos qué hacer. Pero esto requiere un esfuerzo inquebrantable, colectivo y de largo plazo. Se ha perdido tiempo. Hemos desperdiciado oportunidades y afrontamos desafíos adicionales, que hacen más difícil la tarea que tenemos por delante. Ahora es nuestra responsabilidad recuperar el terreno que hemos perdido y encaminar a todos los países, conjunta y firmemente, hacia un mundo más próspero, sostenible y equitativo.
Ban
Ki-moon
Secretario General de las Naciones Unidas
Informe 2008 http://www.un.org/spanish/millenniumgoals/pdf/MDG_Report_2008_SPANISH.pdf
Luchamos para
convencer es un proyecto social y scout, que tiene como
finalidad el vincular la Educación para la Paz y el Desarrollo/Cooperación con
la Educación en el Tiempo Libre que desarrolla nuestro Grupo Scout.







