¡Una Aventura!
Llegó el jueves por la tarde…
Era el momento que todos estábamos esperando.
Cargados ya los macutos, nos despedimos y nos montamos en el autobús. Tardamos en llegar unas veinte horas -¡Pero, merecía la pena!
El centro era un castillo que por fuera estaba un poco regular, pero por dentro era genial.
Como llegamos por la tarde, nos quedamos allí, jugamos y reconocimos el terreno.
El primer día nos fuimos a París y estuvimos ahí todo el día. Hicimos un juego de ciudad con todo el Grupo. El segundo día pasamos la mañana en el albergue, y la Manada hicimos marionetas con calcetines viejos. ¡Nos quedaron chulísimas!
Por la tarde volvimos a París.

Marina del Saz y Sara Urdiales. Manada Kiowa.







