Desde la ventanilla de un avión todo se ve distinto, abajo, la ciudad interminable empieza a despertarse, los barcos a navegar, el sol es una farola antigua que ilumina el camino a las mezquitas donde se buscan respuestas, arriba, sucede esa pequeña transición entre ir y volver, lo que se deja y lo que continua, la alegría de conocer y aprender…
En los últimos días por Istanbul visitamos lugares tan antiguos como impresionables, lugares que guardan etapas de esta ciudad, de las personas a las que ahora pisamos sus pasos. La Mezquita Azul o Mezquita del Sultán Ahmed, su primera piedra fue colocada en 1609, tiene como curiosidad ser la única con 6 alminares, nombre que se da a las torres de las mezquitas musulmanas, en su interior las paredes se encuentran decoradas con arte, los musulmanes ocupan la mezquita para hacer sus oraciones o para compartir momentos con sus hijos.
Dividido por un jardín y una fuente preciosa, se encuentra la Mezquita o Iglesia de Santa Sofía frente a la Mezquita Azul, Santa Sofía es una de las más importantes, por su trascendental historia, construida en el año 360 llego a ser la catedral patriarcal de Constantinopla, Catedral Católica durante el patriarcado latino de Constantinopla del Imperio latino y, al final, tras la invasión otomana, fue transformada en Mezquita. Actualmente es un museo que guarda grandes leyendas.
Escondido en la “Antigua Ciudad” se encuentra el famoso Gran Bazar, construido en 1464, posee decenas de calles con puestos de ventas o tiendas, distintos artículos son comercializados ahí, es muy famoso por el arte de regatear, siendo un sitio que ha sobrevivido el paso de los años, ha ido evolucionando y cambiando, los establecimientos se han formalizado cada vez más y no es el mercadillo que habrá sido en sus inicios, pero eso no quita lo impresionante que es ni las decoraciones antiguas o la idiosincrasia de su gente, puedes pasarte horas recorriendo el Gran Bazar, si tienes paciencia encontraras lo que no buscabas.
Istanbul tiene muchas cosas para mostrar, entre su parte más antigua o “ciudad antigua”, el lado asiático o el modernismo de su parte europea, nosotros nos lo hemos pasado genial, los días han sido largos pero pocos para recorrer la ciudad sin final, hemos conocido a personas geniales, a jóvenes no tan distintos de nosotros si no notamos en cuenta el idioma, todos tenemos inquietudes y a penas empezamos las aventuras de vivir, pero en nuestra memoria yace un recuerdo y la ilusión de volver.
…desde arriba, la ciudad sin final empieza a tener final y eternidad en nuestras memorias, nuestros pies nos llevan a la siguiente aventura, nuestros ojos se cierran al mismo tiempo que se abren en retrospectiva de los momentos que nos hicieron crecer, como una perla guardamos una Flor de Liz en la antigua ciudad, sin volver la vista atrás.
Naiara, Selma, Elvira
Chris, Marina, Frodo
Seguimos Avanzando...







