La actividad económica no es neutral. No se desarrolla mediante mecanismos automáticos, involuntarios o inintencionales. Toda decisión económica es, en último término, una decisión ética, asumida desde un marco determinado de convicciones y cuyas consecuencias favorecen a unos y perjudican a otros.
En nuestros entornos, cada vez más personas y organizaciones se van haciendo conscientes de esta realidad e intentan tomar las decisiones sobre el destino de sus ahorros, sobre sus solicitudes de crédito o sus inversiones con responsabilidad, basándose en una información fiable y suficiente.
La construcción social del Proyecto Fiare
Este proyecto PROPONE la construcción de un instrumento financiero que dirija sus esfuerzos hacia todas las personas y entidades que trabajan para transformar nuestra sociedad en una realidad más justa, participativa e inclusiva.
No obstante, precisamente porque éste es el objetivo, el Proyecto debe ser un instrumento en manos de toda la ciudadanía activa que quiere recuperar la gestión de sus ahorros y dirigirlos hacia proyectos y actividades que generen un impacto social positivo. El Proyecto Fiare quiere ser un banco en manos de esta ciudadanía.
Surgen así preguntas como las siguientes:
• ¿Cubre el sistema bancario actual nuestras demandas como ahorradores, consumidores e inversores?
• ¿Encuentran las organizaciones sociales y sus usuarios respuesta en las entidades financieras tradicionales?
• ¿Dónde y desde qué criterios invierten nuestro dinero las instituciones financieras?
• ¿Responden las entidades financieras a las demandas de nuestras
sociedades y especialmente a las que provienen de los sectores más
desfavorecidos?
• ¿Existe un modelo alternativo de banca que sitúe esas demandas en el centro de su misión, visión y valores?
La pretensión de dar respuestas satisfactorias a estas preguntas se
encuentra en el inicio y la base del proyecto de Banca Ética de Fiare.
Más iNFORMACIÓN http://www.proyectofiare.com/