Pero ¿serán las decisiones que tomamos las correctas? Esta es un pregunta que nos quita el sueño, cuando es algo que no sabremos o descifraremos nunca, porque al tomar una decisión, descartamos las demás alternativas y nunca sabremos lo que hubiera pasado y eso por que el hubiera no existe, es subjetivo porque nunca paso; a veces creemos que la decisión fue acertada porque nos fue bien, pero no sabemos si con otra alternativa nos hubiera ido mejor, es por lo que después de tomar la decisión las demás alternativas debemos eliminarlas de nuestra mente por lo menos de manera temporal, hasta que no haya que toma otra vez una decisión similar. Yo pienso que tomar decisiones es importante pero igual o más importante es afrontar con responsabilidad las consecuencias que traerá la decisión que tomemos.
Amigos y Hermanos Socuts, no siempre tomaremos las mejores decisiones, pues está en nuestra naturaleza equivocarnos, pero algo que sí debemos hacer siempre es ser responsables para asumir las consecuencias de la decisión tomada y ver siempre hacia delante; debemos también ser responsables y maduros en admitir que la decisión que tomamos no fue la más correcta, y ser responsables en aprender de ello. También debemos ser responsables en cambiar lo que hicimos mal y retomar el camino indicado.
No le teman a equivocarse, témanle a no tener la suficiente conciencia y madurez de aceptarlo.
Diego Gutiérrez/09
“Una voz no callará, mientras diga la verdad”
¡Tú y Yo somos de la misma sangre!… es un proyecto Scout que pretende el desarrollo de actividades conjuntas con colectivos de inmigrantes a fin de contribuir a la integración social de éstos y la educación intercultural de nuestros jóvenes.
¡Tú y Yo somos de la misma sangre!… se desarrolla dentro del marco del programa IMPLICA2 propuesto por la Red de Trabajo de Educación para la Igualdad de Oportunidades y la Integración Social, del Servicio Federal de Programas de ASDE-Federación de Asociaciones de Scouts de España.
Todos los días tenemos que tomar muchas decisiones sobre todo lo que nos rodea, qué vamos a vestir, a qué hora vamos a salir de casa, qué vamos a comer, por dónde vamos a caminar, en fin, si no tuviéramos que tomar decisiones no pudiéramos desenvolvernos ni hacer todo lo que tenemos planeado.







