La mayor parte de los residuos, debidamente gestionados, pueden ser aprovechados para la fabricación de nuevos productos.
Para poder reciclar los residuos, solamente hacen falta dos condiciones:
-Que el material sea reciclable
-Que el residuo no se abandone de forma indebida, sino que sea depositado en el lugar adecuado para su recuperación.
¿Por qué reciclar? Las ventajas del reciclado son muchas:
Se reduce la cantidad de residuos que van a vertedero, permitiendo así que estas instalaciones tengan una vida más larga y no haya que buscar suelo para otras nuevas.
Se reduce e incluso se eliminan los residuos que quedan diseminados por todo el territorio, disminuyendo la contaminación de los espacios naturales.
Se reduce el consumo de materias primas para la fabricación de nuevos productos,con lo que ello supone de ahorro económico y medioambiental.
Se reduce la energía precisa para la fabricación de nuevos productos de los distintos materiales.
Qué se puede reciclar
Son muchos los productos que se pueden reciclar, siempre que tengamos la voluntad y el cuidado de gestionarlos correctamente. El reciclado de cualquier material o producto sigue el siguiente ciclo:
Producción de la materia prima, tanto a partir de recursos naturales como de productos reciclados.
Fabricación del envase, en caso de productos envasados. Fabricación del producto de consumo o rellenado en el caso de productos envasados.
Distribución comercial.
Adquisición por el consumidor.
Consumo del producto.
Generación del residuo por final de la vida útil del producto o generación de envases vacíos.
Entrega del residuo al canal de recuperación indicado. En el caso de los envases, los contenedores para este fin.
Recogida de los residuos.
Clasificación de los residuos por materiales en instalaciones adecuadas.
Tratamiento de los residuos a fin de prepararlos para su reciclado.
Envío a la industria recicladora y inicio de un nuevo ciclo.