Estos científicos no se dieron cuenta que había chicos que no pueden imaginarse con 30 años. Los científicos olvidaron que la pobreza mata, y que la muerte, por definición, va en contra de la esperanza de vida.
Quizá nuestro cuerpo humano haya evolucionado como para vivir más de cien años, pero aún no hemos evolucionado socialmente. La miseria y la explotación del hombre están a la orden del día.
Es imposible pensar en vivir cien años si se tiene que juntar cartón para comprar comida. Es imposible vivir cien años si los chicos consumen más drogas que proteínas.
Es imposible que un chico pretenda vivir un siglo si deja de ir a la escuela para vender estampitas en el subte. Es imposible vivir cien años en la Argentina.
Es imposible vivir cien años en esta América Latina, cada vez, más explotada.
Es imposible, hacerlo en este mundo tan desigual.
Es ridículo pensar tanto futuro si se tiene la cabeza ocupada en cómo salir del agujero.
Es ridículo hacer pretender que la vida sea más larga que antes, si hay gente que sufre cada uno de sus días.
Es injusto, para todos, que sigamos pensando en vivir más años, si aún no aprendimos a vivir bien los que ya tenemos.
Es totalmente injusto leer que los chicos no tienen esperanzas de ningún tipo.
Es inútil hacer informes como ese o buscar fórmulas para alargar nuestros días. Después de todo… la respuesta está en la política y en la lucha social, y no en una gaseosa Light o en un yogurt de bajas calorías.
Federico Guido Fiorentino
Es miembro del Grupo Scout Benito Meana y del Grupo Scout 217 MATTERHORN








