Si abres bien los ojos para mirar, te los encuentras. Estos tipos andan por aquí y abundan más de lo que parece, tan dados como somos a pensar que los "protas" solo salen en las "pelis".
Salen de ruta de buena mañana con el desayuno prendido en las comisuras de los labios y las miguitas resbalando por la pañoleta. Suben en un bus donde juegan a cerrar y abrir los ojos alternativamente por las ventanillas al ritmo del baile que el sol se marca entre los Picos de Europa. Alguno se dormirá en Espinama justo cuando estén a punto de llegar. Se plantan en el teleférico de Fuente De y se montan y se impresionan con la belleza y la altura sin miedo ninguno a nada. Después se ponen en marcha tras abrigarse con las sudaderas porque arriba, en el Cable, cae la pelona matutina, como tiene que ser. Cuando llegan a la Curvona se emocionan al cuadrado al ver la inmensidad de los Puertos de la alta montaña y siguen caminando a ese ritmo imposible de seguir por un adulto (dos pasos, parada, carrerita, tres pasos, carrerita, pasos hacia atrás...?). De repente uno de ellos se cae, cosa que puede sucederle a cualquiera. No pasa náaa. Parece que se ha podido romper un codo. LLora, claro, y el dolor se mitiga al tornarse desconsuelo porque todo su imaginario del Campa parece venirse abajo. Vuelve con Arco Iris hasta la esplanada de Fuente De donde nuestro mágico Salva caza la situación y lo llevan a "reparar". Lo hacen, lo entablillan y le ponen un cabestrillo . Hace tiempo que ha dejado de llorar: total, para qué. Se trata de un codo, ¿para que tenemos dos?.
Los papis que conocen como nadie y son en gran medida responsables de la "pasta" del chaval se dan por enterados y deciden que si está en el Campamento,que acaba de empezar, se quede en el Campamento. Él está de acuerdo, claro, qué pensábais, no es cosa de perderse todo lo que queda, más rutas, Tablas Herbert, juegos, talleres, promesas, gymkanas... Las Grandes Castoras aplauden porque, con esas tablas que tienen, se dicen: "mola, oportunidad de oro para que su Madriguera y la Colonia en general, practiquen la cooperación, la ayuda mútua y las tareas compartidas y para que cada uno eche parte de su garrita para compensar la que a él le falta". Qué tías, de todo sacan provecho.
Así se hace. Pronto decide que quiere volver a dormir en la tienda con su madriguera y que los calmantes son para los que lo necesiten. El resto del Campamento transcurre sin incidencias: hace todo tipo de juegos y pruebas sin rechistar y la Colonia acepta su situación y le dedica una especial atención que acepta con generosidad. No hay moñerías, no tiene tiempo que perder.
Por cierto, B-P insistía constantemente en que todo buen scout debía aprender a utilizar las dos manos indistintamente para comer, asearse, escribir y, en su caso, sobrevivir. Deberes.
Así son las cosas con estos tipos. Pronto lo veréis correteando por ahí y soltando alguno de sus lacónicos y misteriosos mensajes que vuelan hasta que nuestros cerebros los envuelven y les hacen trabajar, como éste: "ezta (sic) tienda hay que limpiarla muy,muy bien y dejarlo todo muy,muy bien colocadito porque si no ¡¡ze (sic) nos va a llenar de biiiiichos!!". Ahí queda eso.
Es pequeño, pero muy grande. Tiene 5 años. Es scout y castor de la Colonia Izalco. Nos ha hecho aprender a todos más de lo que se imagina. Le gusta mucho maquearse con el uniforme, que lleva siempre como un pincel, simplemente es así. Incluso tiene un bonito nombre. Se llama Hugo Samu"
"Campamento Liébana 2013, en ruta"
Seguimos Acampando,
Seguimos Avanzando...

Quique / Zorro
Scouter
Grupo Scout 217 Matterhorn







