Sunday, Feb 01st

Last update02:50:23

Font Size

Screen

Direction

Menu Style

Cpanel

Escultas, McKinley, Alta Montaña

by j.s.t
La mañana es rotundamente hermosa. El cielo presagia calor pero de momento la sombra es fresca y sirve para contrastar las líneas suaves del sol. La pradera de Fuente De luce preciosa porque es pronto y todavía no anda asaltada de perozosos curiosos. 

Los Escultas se reúnen. Visten con "torpe aliño indumentario" la camisa del uniforme y les queda, como no, bien porque la arrogancia de su juventud devora con belleza el desarreglo. En sus miradas hay expectación y también algunos recelos que cuando vayan cumpliendo años se llamarán dudas. Además observan con claros síntomas de entender de que va la vaina como Castores, Lobatos y Scouts de Tropa se preparan para subir al Teleférico y que ellos no son de los elegidos. Durante la reunión se les estimula y ellos comprenden que si se hace es porque van a necesitar el estímulo clásico: "la ruta es dura pero podéis hacerlo, estáis preparados, el camino es precioso, inolvidable, es seguro y conocido, no tenemos prisa, el objetivo es el refugio de Collado Jermoso y podemos llegar con luz, buscar vuestro propio ritmo acorde con vuestro paso y zancada, no os cebéis en seguir el que no podáis, habrá agua durante la ruta pero no os llenéis el buche, beber para calmar la sed e hidrataros pero no os atiborréis, pactad los descansos con vosotros mismos, no olvidéis que esencialmente es una ruta y no un reto..." Ellos entienden que el estímulo es casi una advertencia. Se les enseña el mapa y con el dedo los Tornos de Liordes que, lógicamente, no ven: tan solo una pared inaccesible. Confían en que en efecto habrá forma de pasar por ahí, porque son Scouts y porque sus Scouters son una fianza inconfundible para ellos. Empezamos, caminando paso a paso.

Los Tornos de Liordes y el calor se alían. Se suda sin piedad. Es verdad, hay camino firme entre las paredes de la caliza. Adiós cabina del teleférico, otra vez será, hoy toca pelar suelas. Los buitres culminan el espectáculo cuando se echa la vista arriba y paso a paso se silencian con la altura los gritos y chillidos domingueros de Fuente De y se transforman en el eco de nuestras conversaciones entre las grietas del paso. Es duro, la cosa va en serio. Cada cual busca su manera: grácil, ágil, constante, pesada, rítmica, arrítmica... Hay muchas preguntas que el esfuerzo nutre. Se contestan a todas: lo que hagamos lo habremos hecho nosotros con nuestras piernas y pulmones y no caben los reproches. Las balizas anuncian unos tiempos que no vamos a, pasamos de, cumplir porque nuestro objetivo es otro y ya se está cumpliendo. El ambiente es tenso pero hermoso. Se les insiste: lo más duro es justamente esto, el inicio; luego la cosa será...inenarrable. Hay paradas, descansos y frutos secos. Agua que empieza a escasear porque, ante la fatiga y el sudor, nuestro sistema nervioso central se mosquea y pide lo que no necesita, siempre tan precavido por lo que pueda venir. Avanzamos por la Canal del Embudo con lentitud pero cada paso es el miembro de una resta.

Al fin se corona el Collado de Liordes y nos agrupamos. El Collado tiene una alfombra de recepción preparada y un aviso: es un nevero que hay que cruzar para disfrutar de Vega Liordes. No defrauda e impresiona: es como siete veces el campo del Atleti, verde, surcado de arroyos, hoyas, cuevas. Gigante y majestuoso. Necesitamos agua. Cruzamos en diagonal toda la Vega hasta el Chozo, en cuyos alrededores nacen manantiales que beben de muchos neveros. Mejoran las sensaciones y nos caemos en el barro de los charcos. En efecto, hay todo el agua que queramos, recién nacida, helada, limpia. Comemos en buen rollo. Todo el calor se  ha vuelto frío y dificulta el descanso. El ambiente sigue siendo profundamente Esculta y mola.

Retomamos el camino cruzando de nuevo la Vega hasta el Collado de la Padierna. Y otra pared que salvar. Nos asomamos a los Jous (los Hoyos) y toda la maravilla de Picos que empieza a quedar, también, a nuestros pies, pues el sendero gana altura y se cuelga. Se ven lagunas (Lago Cimero) alimentadas por la mucha nieve que este año ha caído para quedarse todo el veranito. La belleza ha empezado a imponerse sobre la impresión de lo que se ve, muchos de los escultas por primera vez, en el corazón mismo de Picos: desolación de la roca desnuda, rebecos que nos desafían y se chulean de nuestra paupérrima inadaptación, las nubes arañando los Picos y las inevitables neblinas que tapan y hacen variar la temperatura 10 grados de repente. Estamos juntos y estimulados. Existe. Se llama Alta Montaña y es un sitio increíble para sentir Escultismo de Escultas.
Cruzamos el Jou del Sedo: los neveros son cada vez más extensos y profundos y en algunos hay que marcar huella porque se empinan. Mola. A veces se aprecia un silencio que realza el valor de la ruta. Otras, las cosas son así, comenzamos a cantar, a tararear, mientras seguimos pidiendo agua. Más preguntas, más respuestas: queda poco, siempre queda poco para llegar al "mucho" de nuestro objetivo que ya se está cumpliendo porque "hacemos camino al andar". Necesitan referencias visuales que no son fáciles de dar porque la niebla oculta algunos pasos y colladitos. Queda menos. El humor no decae nunca porque es enormemente fácil de recuperar entre ellos mismos lo que dice todo del nivel de la Unidad y nada se cuestiona. Llegamos a la zona más impactante que nos recibe con un nevero: es una auténtica guapura montañera porque hay que remontarlo para evitar el riesgo de un mal paso. Atizamos unos escalones en la nieve dura que espera a la noche para helarse pero por ahora es nuestra amiga. Lo sorteamos a base de apoyos,brazos, cadenas de macutos, sonrisas y satisfacciones por superar, de nuevo, otro obstáculo. LLegamos al collado desde el que se divisa la Hoz de Collado Jermoso pero la niebla impide el premio de ver su proximidad. Las respuestas de los Scouters ahora dejan un desencanto en el atisbo del cansancio: parece que no se va a terminar nunca, justo ahora, que se está tan cerca. Y se está: ahora todo es descenso entre neveros y de pronto, la telilla blanca de la neblina se disipa y nos regala el objetivo: el Refugio de Collado Jermoso, perfecto, colgado de ese balcón natural único. Se les cuenta como desde toda europa se viaja para vivir, fotografiar, los atardeceres desde collado Jermoso. Los chicos se emocionan y relajan: existe, es cierto, es increíble y estamos llegando. Deberíamos "descorchar el champán". Se lo merecen, han sido valientes, divertidos, compañeros y esforzados y todos han subido por sus propios medios. Los nombres propios importan, son los suyos. Empiezan a ser conscientes de lo realizado y se preguntan por el desnivel y la altura a la que estamos. Nunca las respuestas fueron más dulces de dar. Estamos en Collado Jermoso, rodeados del LLambrión, de la Palanca, del Callejo...esos sitios que algún día, la Mckinley podría patear.

En el Refugio. Saludamos a los Guardas de la Federación y preguntamos. En la Alta Montaña toda la información es poca: hay mucha nieve y humedad; la semana anterior todavía se podía esquiar desde los Tiros, la pera. Lo mejor improvisar el vivac en el mismo collado. Dormir a 2100 ms. de altura mirando estrellas que ya empiezan a lucir. Los rebecos se retiran, ya no chulean tanto. Entre los Escultas algunos se dedican al noble arte de observar el anochecer; otros, los culos de mal asiento improvisan el vivac con piedras. La noche se rasa y habrá "pelona". Hay que prepararse con los medios que tenemos,suficientes, y llenar "cantimpelotas". Es tiempo de otra movida: abrigarse, preparar bocatas irregulares a oscuras que no mitigan el cansancio y la falta de apetito. Enfrente, se les avisa, se despertarán con un amanecer que no tiene precio: separados por la Grieta de Caín nos destrozaremos los ojos con la belleza de Torre Bermeja y sus secuaces sobre un cielo infinito de estrellas cada vez más cercanas. 

Sueño, fresco avisando el frío, sacos apilados buscando el calor humano, una alegría contenida y hermosa. Las lucecitas titilantes  de un pueblecito de Valdeón (Cordiñanes) recuerdan que existe otro mundo con comodidades, seguridades. Pero disfrutamos desde las entrañas la constancia de este otro de ahora mismo en el que vivimos esta experiencia por nosotros mismos y lo que hagamos y en el que todo realza su valor (el compañerismo, el esfuerzo, la escasez de agua, la oscuridad innecesaria ante nuestros ojos hambrientos de seguridad...) y deja aquellas luces no solo pequeñitas sino también lejanas.Los Scouters están muy contentos, especialmente. Los objetivos se van cumpliendo de forma natural, sin forzarlos, como realmente tienen efecto. Siempre, además, el subyacente y perenne grito de "Unidad".

Silencio, los Escultas duermen tras la nana de las bromas. No hay que arroparlos, saben hacerlo solos. Tienen que descansar porque si se sube hasta aquí con las propias piernas de cada uno habrá que retornar mañana por los mismos medios. Es otra historia y merece mucho más.

Scouters de Escultas. Grupo Scout Matterhorn
https://get.google.com/albumarchive/115170854350320237832/album/AF1QipNS7G6br3zxebkRVxPsiS4crMfHVU1WD5569VvJ?source=pwa
 
Buena Caza

"Campamento Liébana 2013, en ruta"

Seguimos Acampando,
Seguimos Avanzando...



Quique / Zorro
Scouter
Grupo Scout 217 Matterhorn


        
Modificado el Lunes 05 de Septiembre de 2016 09:00
Ingresa a tu cuenta para dejar comentarios
-->



modulotienda.gif


youtube-matterhorn.jpg

PROYECTO MOSOQ

peru.jpg