Sunday, Feb 01st

Last update02:50:23

Font Size

Screen

Direction

Menu Style

Cpanel

Esas pequeñas cosas

by j.s.t

La sociedad actual afronta una crisis más allá de la económica, a la cual no resto nada de importancia, pero existe una crisis existencial que amenaza la misma naturaleza humana y nos gana en silencio, hoy que la música no canta, hoy que las letras no nos dicen nada, hoy que la experiencia de vivir es a través de un “realty show”, hoy que las historias las cuentan las pantallas, que las emociones son artificiales, hoy que caminamos por un parque desde el salón de casa y que conversamos más por mensajes y aplicaciones del móvil que cara a cara.

La crisis llega a todos, nos coloca en un letargo y aceptamos la realidad putativa como verdad, todas las acciones y emociones humanas positivas o negativas las dejamos de vivir, las cambiamos por productos prefabricados con marca registrada. La mayoría de libros son llevados al cine, no es malo si no nos olvidamos del hábito de leer, quien ha leído sabe que no se ha inventado efecto especial alguno que reproduzca una imagen exacta del momento narrado por el escritor, el sonido de cada paso, de una hoja en el viento, de la angustia, felicidad, temor, locura o ansiedad, nada lo desarrolla mejor que la propia imaginación, y cada imaginación es un mundo infinito.

La literatura como la música, son elementos esenciales del ser humano, formas naturales de expresar sentimientos, momentos, opiniones y todo lo que nos pasa en el día a día o a lo largo de la historia, para estar contentos o para canalizar tristezas, sin embargo, hemos permitido que la música sea un mercado, las canciones, sus melodías y sus letras han perdido valor humano y ganado valor monetario, los cantantes son comerciantes y parece que no tienen nada que contar o decir, pero quienes han escuchado música y se han perdido en la locura de una melodía, saben que un buen blues limpia el alma y hace que la tristeza, aunque nos hace sentir mal, la comprendamos como un sentimiento inherente al ser humano, que una rumba cubana provoca que todo tu cuerpo se mueva en la forma que mejor le plazca, sin reglas ni coreografía, solo en forma de fiesta, una guitarra acústica acompañada solo de la voz de una persona puede expresar los sentimientos más nobles, más profundos y hacernos sentir que volamos… de la música puede decirse mucho, pero vale más sentirlo y dejarse llevar, sin la música seríamos menos humanos.

Con la televisión podemos viajar a todas partes, es una ventaja peligrosa, muchos vivimos exclusivamente a través de la pantalla, sentimos y respiramos la briza que un presentador de “X Channel” nos cuenta, lloramos con la chica/o que busca novio/a o amistades en un (absurdo) reality show, y con todo esto y más dejamos de vivir y nos llenamos de emociones empacadas. Hemos olvidado salir y vivir de verdad, embarcarnos en un viaje por la naturaleza y conectarnos con esa otra parte de nuestro ser, caminar o correr en el parque no en la pantalla, subirse al metro e interactuar con nuevas personas, sentir la emoción tan peligrosa de vivir, ese café de la tarde con un buen amigo o con un desconocido, soltar la risa y extender los brazos, llorar si hace falta, gritar si lo amerita, todo eso es lo que llamamos vivir amigo, no conozco otra manera, lo otro es realidad virtual.

Siempre está el que dice: “me parece tonto que la gente llore, grite, se emocione por un partido de fútbol, por una canción, leyendo un libro, hablando de política, hablando de fenómenos sociales…”, pero yo pienso que de eso se trata vivir, ni muy allá ni muy acá, siempre que sea real la emoción, que existan la menor cantidad de intermediados, de otra manera seremos programados para sentir y cómo sentir. No estoy diciendo que la tecnología y sus avances sean malos, digo que en la medida que administramos estos recursos, bien o mal, pueden sumar o restar a la naturaleza de las relaciones humanas, de momento parece que están restando más de lo que podrían sumar, puede que sea porque son productos y no extensiones de las personas, la poesía, por ejemplo, es una manera de expresarnos y representa una extensión de la persona y no un accesorio de comercio. Las razones pueden ser muchas y puede verse desde muchas perspectivas, la cuestión es qué hacer para superar esta crisis que puede cambiar conceptos y formas.

Son esas pequeñas cosas las que juntas logran eso que llamamos vivir, una canción, un poema, un cuento, un deporte, caminar, apasionarse, reír, llorar, cantar, observar, estar rodeado de la naturaleza, rodearse de persona, el café de la tarde, la cena en familia o amigos, todas esas pequeñas cosas que solo pueden hacer las personas son las que nos hacen más humanos y menos maquinas, las que nos hacen sentir espontáneamente y no de forma programada, esas pequeñas experiencias nos hacen ser mejores cada día, hay buenas y malas experiencias, cosas que nos alegran y cosas que nos ponen triste, pero se llama vivir y el paquete lo incluye todo y no incluye nada, todo depende de salir cada día a vivir por uno mismo, sin intermediados, el día que hayamos olvidado todas esas pequeñas cosas, será el día en que la sonrisa de un niño pueda cotizarse en la bolsa de valores.

“No se trata de ser racionalmente correcto,
se trata de ser humanamente correcto
aunque eso sea irracional para la lógica”

 

Seguimos acampando,
Seguimos Avanzando...

Frodo
Miembro del Grupo Scout 217 Matterhorn
Scouts de El Salvador

Modificado el Lunes 27 de Mayo de 2013 12:32
Ingresa a tu cuenta para dejar comentarios
-->



modulotienda.gif


youtube-matterhorn.jpg

PROYECTO MOSOQ

peru.jpg