Más verde no podía estar. Chopos, álamos, sauces, algunos fresnos, decorando los cauces del Jarama y del Lozoya. Tanta vegetación los tapaba y los ríos, para seguir ahí y no solo en los mapas, decidían que su caudal fuera enorme, generoso y llamativo. Mucha agua. La naturaleza decidió finalmente que iba a contentar a todos sin excepción jugando con la temperatura: se estaba bien al sol, a la sombra, a la brisa, de noche y de día.
Ante todo eso solo podíamos hacer una cosa sensata: ¡¡estar de acampada!!
Buscamos el lugar perfecto para disfrutarlo, entre Madrid y Guadalajara, entrando y saliendo de sus fronteras mientras caminábamos. Hacerlo así apenas cansa. en el horizonte alto el relieve de Uceda y hacia el Oeste los picos maravillosamente nevados de Somosierra.
Castores y Lobatos de acampada: siempre de menos a más, se desperezan y se descubren a sí mismos todo lo que llevan dentro para hacer una ruta, avanzar por los murallones del Pontón de la Oliva y su pasarelas, animar a los escaladores y provocar sus risas tras enredarles las cuerdas con descaro o desde el albergue subir y regresar hasta Patones de Arriba en su preciosa primavera, y luego visitar iglesias románicas y calzadas medievales, y resistirnos a abandonar el sol. ¿Estas son las Unidades menores?
Apetito de día y de velada al caer la noche: tiempo de chistes, danzas, y representaciones y esa mezcla tonta, comprensible, tan scout de sueño y de resistencia a retirarnos y envolvernos en el saco.
Al día siguiente más aire libre, juegos, Consejos, unas Olimpiadas muy especiales, visitas a los establos de la granja, almuerzo al sol y sombra, otros paseos, talleres y algún partidillo...la cosa no se acababa.
Hubo que regresar porque los buses se presentaron con sus puertas abiertas y nos recordaron que tenemos otra vida más allá de los paréntesis de las acampadas.
Pero todos sentimos que una acampada así...vive en nuestros recuerdos, pasan días en acostumbrar los ojos a otras imágenes y sensaciones, a pasar más tiempo del debido entre paredes. Una acampada así, no se acaba nunca"
Colonias Idaho e Izalco, Manadas Seeonee, Kiowa y Mohwa
Grupo Scout 217 Matterhorn
Seguimos Acampando,
Seguimos Avanzando...

Quique / Zorro
Scouter
Grupo Scout 217 Matterhorn