Sin embargo, de lo que nos espeta Merkel podemos extraer, creo, dos cosas a saber: un aviso: el modelo de un multiculturalismo bienpensante pero hipócrita, que habla ideológicamente de integración pero no hace nada para integrar, no es la solución, sino el problema; y un peligro: la falta de integración real es lo que conduce al racismo y a la xenofobia, y no al revés.
Merkel es probable que haya contribuido a marcar una posición de centro y moderada respecto al tema, evitando posibles posturas más radicales dentro de su propio partido o fuera de él (la temida extrema derecha), y también ha abierto un debate que ya no se podrá marginar ni ocultar detrás de lo políticamente correcto. Esperemos que todos los políticos europeos, y la sociedad europea (que incluye a los inmigrantes), se den cuenta de ello y asuman con responsabilidad lo que tenemos todos entre manos.
FERNANDO Pérez
http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=591527
¡Tú y Yo somos de la misma sangre!… es un Proyecto Scout que propone el desarrollo de actividades conjuntas con asociaciones que trabajan por la inclusión de personas inmigrantes y con colectivos de inmigrantes, por lo tanto unidas en el ámbito de la inmigración; a fin de contribuir a la integración social de estas personas inmigrantes y en el incremento y mejora de la educación intercultural de los jóvenes de ambas entidades, sus entornos y sus propuestas.
Este fin de semana pasado, ante jóvenes de su partido Unión Demócrata Cristiana (CDU), Angela Merkel reconocía el fracaso de intentar crear una sociedad multicultural sin poner las bases o los principios para articular una verdadera integración. Es sintomático que esto se diga en Alemania, donde cualquier insinuación que pueda sonar a racismo, a no aceptación del otro, rápidamente es identificada con el terrible pasado nacionalsocialista.
ndiciones), siempre da buen resultado.







