j.s.t
- Post date: 10 de Diciembre de 2012
Casi 8000 hectáreas entre ambos hemideltas,en un área de 320 kms cuadrados. , una flecha de tierra y humedales de casi 22 kms que penetra en el Mediterráneo, el tercer delta mayor del Mediterráneo tras el del Nilo y el del Ródano...datos que apenas significan nada si no los acompañamos de una evidencia natural maravillosa: el Delta del Ebro es excepcional para visitarlo y recorrerlo en bicicleta por la ausencia de relieves significativos, la dulzura de su temperatura en todas las estaciones y la diversidad de sus recorridos.
Además de la proximidad de la Vía verde del Baix Ebre en Tortosa, la Generalitat de Catalunya tiene preparadas a través de su red de Parques Naturales, 9 rutas señalizadas de diferentes kilometrajes que permiten conocer, disfrutar e integrarse en este monumento natural de la geología y el paisaje que es el Delta.
Mejor que extendernos en cada uno de ellos es aconsejaros que visitéis cada propuesta a través de este enlace: http://goo.gl/90cw6
Las dimensiones que alcanza el cauce del Ebro en su desembocadura causan que las dos riberas Norte y Sur tengan sus diferencias medioambientales y paisajísticas, perfectamente apreciables en las visitas cicloturistas: el Norte con la Playa de la marquesa y la península de el Fangar (punta famosa porque sus condiciones especiales permiten la observación de "espejismos") y desde allí hasta el Goleró; y a unas pocas pedaladas la Laguna de Les Olles para observar en esta época invernal cormoranes, decenas de especias de ánades y rapaces marinas. Si apretamos los dientes y nos lanzamos hacia el sur lo que nos espera es también increíble: el mar interior de La Encanyssada y su punta salinera, la famosa "Pantera" (un sistema de captura piscícola casi único a través de un sistema de esclusas que actualizan el método tradicional de la captura a mano) y finalmente la Laguna de la Tancada favorita de fochas, flamencos, gabinas...
Escultismo en bicicleta: conocimiento de la naturaleza desde su vivencia para desarrollar amor y emoción hacia ella, esfuerzo y desarrollo físico, diversión en grupo, momentos inolvidables y divertidos en los descansos, apetito permanente, olor al mar tan cercano y la sensación permanente de disfrutar de algo único, inolvidable y llamado a alimentar nuestros recuerdos en la vida del Matterhorn."
Campamento del Delta, cada vez más cerca
Buena Caza
Quique / ZorroScouter de Tropa Scout TibetGrupo Scout 217 Matterhorn
- Post date: 07 de Diciembre de 2012
Que la lucha contra el cambio climático había caído en un lugar muy bajo de la agenda política mundial (en la local y en la del día a día parece que también) era una evidencia desde hace tiempo. El desinterés con que se está siguiendo la cumbre de Doha, que empezó el 26 de noviembre y concluirá hoy 7 de diciembre, indica que prácticamente se ha caído de ella. Nunca una reunión de ese tipo, que es una continuación de las cumbres de Copenhagen en 2009, de Cancún en 2010 y de Durban el 2011, había sido tan ignorada. Particularmente en España, porque algunos diarios de otros países, aunque no en sus páginas principales, se están ocupando un poco de ella.
Uno de los motivos principales de esa apatía informativa, y con ello la baja repercusión social, es que nadie espera que en Doha se logre ningún avance significativo, o que incluso las anteriores decisiones han sido sencillamente evadidas y saltadas a la torera por los Estados, Empresas y lo que es peor, no han sido asumidos por la Ciudadanía, ni como propias ni como necesarias para el mantenimiento del Medio Ambiente, tan deteriorado por nuestra forma de vivir y consumir.
Asimismo, el hecho de que esta Cumbre se celebre en la capital del país, Qatar, que desde hace una década tiene el record de emisiones de CO2 por habitante -40 toneladas, 3 veces más que Estados Unidos, 8 veces más que China y 22 más que la India, ( Le Monde)- no hace abrigar muchas esperanzas y es más bien un escarnio. Pero el problema va más allá de lo que pueda dar de sí una reunión. Y consiste en que los adversarios, ideológicos y políticos, de la lucha contra el cambio climático, así como los grandes contaminadores, países y sectores económicos, han encontrado en la crisis a un aliado perfecto para imponer sus posiciones.
Hoy son otras las prioridades de los dirigentes políticos, particularmente de los europeos, que durante más de una década habían encabezado ese esfuerzo, aparentemente convencidos de que era imprescindible, frente a las resistencias de los norteamericanos. Y, en cierta medida también la movilización social en este campo ha perdido intensidad, porque el paro y las angustias económicas se han impuesto a cualquier otra sensibilidad. Los-as ciudadano-as no nos ponemos en nuestro lugar y por ello, QUIZAS, se pase más por alto los incumplimientos. Si estoy equivocado, decídmelo y lo revisamos.
Lo cierto es que los especialistas también esperan muy poco de Doha. “Las conversaciones prometen pocos dramas”, escribía John M. Brother en el New York Times el día de su inauguración. “Las últimas tres cumbres fueron un desmadre, marcado por propuestas políticas arriesgadas, bloqueos y una sensación de que debe de haber alguna manera mejor de hacer frente al creciente desafío de un planeta que se está consumiendo a fuego lento. La reunión de Doha promete ser bastante más aburrida y no está previsto que en ella se acuerde nada que permita parar el proceso”.








