Después de comer, hicimos unos jueguecillos (que si unas carreras por
aquí… que si una caída por allá… en fin… lo que nos gusta… ¡¡divertirnos
mucho!!). A
continuación reforzamos las habilidades que tenemos de
trabajo en equipo mediante unas dinámicas y realizamos una evaluación
que indicaba que el fin del proyecto estaba acercándose peligrosamente
La evaluación nos hizo ver que acabamos de crear un fuerte lazo con el Grupo Scout Santa Engracia 935 de Zaragoza. La intención de todos los participantes es seguir reforzando esa nueva relación mediante futuras actividades así que nunca nos dijimos adiós… solo… hasta luego.
Por la noche acabamos con las actividades programadas con un Fotofórum acerca de la pobreza con el que pudimos darnos cuenta de que esta no es algo que esté lejos de nosotros sino que está presente en nuestras ciudades, barrios y calles.
Día 31: Toca madrugar, el autobús nos recoge a las 8 de la mañana… tras las caras de sueño se escondía una mezcla de sensaciones, por un lado tristeza por la inminente despedida, por otro ilusión y ganas por haber conocido a otros jóvenes con los que compartimos algo más que albergue, actividades o comida. Compartimos el escultismo.
