Esta mediocridad programada se alimentaría en muchas ocasiones, todo ese rosario y catálogo de justificaciones, con las que cada uno queremos “vender y justificar nuestra película”, cuando olvidamos la autoexigencia, el interés por el trabajo bien hecho y la responsabilidad en nuestras tareas; todo lo cual, reitero, certifica nuestra no implicación y participación real en nuestra sociedad, de la que formaremos parte como consumidores pero no como actores ni actrices del proceso.
Esta sarta de justificaciones, hacen que en muchas ocasiones el trabajo responsable y bien hecho se vea como cosa de otros, no se valore lo suficiente y que cada uno nos construyamos una “vida imaginaria, un relación también imaginaria con nuestro entorno”, en la que la responsabilidad de cada uno en alcanzar metas sea cada vez más consecuencia, no de nuestro esfuerzo, sino de nuestra apetencia y ganas en el momento, lo cual nos conducirá con el tiempo al desánimo, desaliento o lo que es peor el no aprovechamiento y participación de los recursos de nuestro entorno.
Esta realidad, que he denominado mediocridad programada, olvida la autoexigencia personal y colectiva, y culpabiliza de lo no conseguido a otros, salvándonos de la quema y entendiendo que no va con ellos. Obviamente la reiteración de esta situación, convierte a los individuos y colectivos que la “viven” en realidades con escaso contenido, con escasa actividad, reiterativos, tristes porque bien quisieran hacer y conseguir otros logros, ausentes de fines interesantes, con objetivos confusos y con una realidad AMPLIAMENTE MEJORABLE, y que obviamente cargan con ese lastre "autojustifciactivo".
Afortunadamente, la propuesta Scout, nuestra Propuesta, reconoce en el trabajo bien hecho una de sus metas, y en la implicación, la responsabilidad-individual y colectiva-, por la búsqueda de un Mundo mejor, una propuesta en la que implicarnos seriamente, y que podemos reconocer en cada una de las reuniones, acampadas, campamentos, que nuestro Grupo, y los demás Grupos, llevamos a cabo.
Pero siendo esto muy real, no está de más recordar que no podemos ni debemos dejar de actuar, proponer y creer en el TRABAJO BIEN HECHO, en la propuesta responsable, compartida, entendida, desarrollada y evaluada, porque son los pilares de nuestra propuesta educativa, viva, solidaria, creativa y scout.
Seguimos Acampando
Seguimos Avanzando
Seguimos Acampando

Seguimos Avanzando
